La conservación de los suelos es de vital importancia, en especial los suelos de montaña ya que estos últimos tienden a ser más vulnerables a la degradación por sus características genéticas y climáticas. Algunos usos tradicionales, y otras actividades humanas (como usos recreativos de montaña) pueden llegar a causar, por ejemplo, erosión y compactación del suelo. En consecuencia, se produciría una pérdida de salud del suelo por la pérdida de capacidad del suelo para desempeñar sus funciones y para proveer de servicios ecosistémicos.
A raíz de la necesidad de proteger y conservar los suelos de los Pirineos, el proyecto SOLPYR ha desarrollado una serie de acciones. Más concretamente, en la Acción 5, centrada en la sensibilización y divulgación de los suelos de los Pirineos, se ha desarrollado el itinerario edáfico del Monte Ezkaba para la elaboración de la “Guía de itinerarios de divulgación de suelos”. El principal objetivo de esta guía es incrementar el conocimiento, la sensibilización y la concienciación del suelo como recurso natural para así conservarlo en consecuencia.
Se ha realizado el itinerario edáfico del Monte Ezkaba para la creación de material didáctico orientado a estudiantes y profesores de centros educativos, además de a otros usuarios de montaña, debido a su fácil acceso desde la ciudad de Pamplona. Este itinerario muestra la diversidad de suelos presentes en el Monte Ezkaba como resultado de la acción de los factores formadores del suelo. Más concretamente, destaca la acción del clima (precipitación y temperatura) y del material parental (calcarenitas y areniscas, y margas) sobre el suelo.

