Monte Ezkaba

Navarra

326 m

326 m

Dificultad
Moderada

01:30 h

Suelos del itinerario

La conservación de los suelos es de vital importancia, en especial los suelos de montaña, que tienden a ser más vulnerables a la degradación por sus características genéticas y climáticas. Algunos usos tradicionales, y otras actividades humanas (como usos recreativos de montaña) pueden llegar a causar, por ejemplo, erosión y com-pactación del suelo. En consecuencia, se produciría una pérdida de salud del suelo por la pérdida de capacidad del suelo para desempeñar sus funciones y para proveer de servicios ecosistémicos.

A raíz de la necesidad de proteger y conservar los suelos de los Pirineos, el proyecto SOLPYR ha desarrollado una serie de acciones. Más concretamente, en la Acción 5, centrada en la sensibilización y divulgación de los suelos de los Pirineos, se ha desarrollado el itinerario edáfico del Monte Ezkaba para la elaboración de la “Guía de itinerarios de divulgación de suelos”. El principal objetivo de esta guía es incrementar el conocimiento, la sensibilización y la concienciación del suelo como recurso natural para así conservarlo en consecuencia.

Se ha realizado el itinerario edáfico del Monte Ezkaba para la creación de material didáctico orientado a estu-diantes y a profesores de centros educativos, además de a otros usuarios de montaña, debido a su fácil acceso desde la ciudad de Pamplona. Este itinerario muestra la diversidad de suelos presentes en el Monte Ezkaba como resultado de la acción de los factores formadores del suelo. Más concretamente, destaca la acción del clima (precipitación y temperatura) y del material parental (calcarenitas y areniscas, y margas) sobre el suelo.

Información técnica del recorrido

El Monte Ezkaba se sitúa al norte de la cuenca de Pamplona y al sur de los valles de Juslapeña y Ezcabarte. Debi-do a su cercanía a Pamplona, este monte recibe una gran presión de carácter lúdico y recreativo por actividades de senderismo, ciclismo de montaña o footing. Como puntos de interés histórico se encuentran el Fuerte de San Cristóbal, el Cementerio de las Botellas y el monumento a los huidos en la cima de este monte. Además, la Estatua del Sagrado Corazón como punto de interés cultural se sitúa en la cara sur del monte (Figura 1).

El itinerario del Monte Ezkaba comienza en Artica, continua por la cara sur del monte y finaliza en la cara norte. En este itinerario se han seleccionado tres puntos de interés edáfico: Suelo 1, Suelo 2, y Suelo 3. El Suelo 1 y 2 se localizan en la cara sur del monte, el primero próximo de Artica y el segundo próximo de Aizoáin. El Suelo 3 se localiza en la cara norte del monte, cerca del Fuerte de San Cristóbal (Figura 1). Las coordenadas (ETRS89 UTM Huso 30N) y la altitud de estos puntos se muestran en la Tabla 1. Este itinerario tiene una distancia total de 4.13 km y un desnivel positivo de 326 m (Figura 2). Además de tener una dificultad moderada y una duración apro-ximada de 1 hora y 30 minutos.

Los tres perfiles de suelo fueron descritos en Erro (2024).



FIGURA 1. Ortofoto del Monte Ezkaba con el itinerario edáfico. Escala 1:30.000. Los puntos de interés edáfico (perfiles de suelo) se encuentran representados en amarillo, y los puntos de interés histórico y cultural en azul claro.



TABLA 2. Coordenadas (ETRS89 UTM Huso 30N) y altitud de los puntos del itinerario del Monte Ezkaba.



FIGURA 2. Perfil de elevación del itinerario del Monte Ezkaba.

El suelo del monte Ezkaba tiene un uso principalmente forestal, que permite en principio la protección del suelo frente factores externos. Pero también, tiene un uso recreativo. De hecho, existen rutas ya marcadas para realizar senderismo o ciclismo de montaña.

Además, este suelo tiene un uso cinegético. Sobre todo, por cazadores provenientes de los pueblos localizados en los valles de Juslapeña y Ezcabarte. Especialmente, para la caza de ejemplares de jabalí (Sus scrofa).

Perfil de suelo:

Un perfil de suelo es una sección transversal vertical del suelo que revela las distintas capas u horizontes que se han desarrollado con el tiempo debido a diversos procesos físicos, químicos y biológicos.

Información descriptiva del recorrido

La formación de suelo ocurre por la actuación de cinco factores formadores (clima, factores bióticos, relieve, material parental y tiempo) sobre el material originario.

El clima ejerce un control en las reacciones físicas, químicas y biológicas que se producen en el suelo, mediante la precipitación y temperatura como agentes climáticos que regulan la disponibilidad de agua y de energía. De hecho, la precipitación, además de aportar agua para el crecimiento de la vegetación y de otros organismos que actúan en abundantes reacciones químicas del suelo, es un agente de primer orden para la alteración o meteorización de los materiales geológicos. Además, el régimen hídrico del suelo determina en gran medida los procesos de formación del perfil del suelo. Así, los regímenes percolantes (que permiten el flujo del agua a través del perfil del suelo durante periodos relativamente largos), permiten el lavado de carbonatos y otras sustancias. Mientras que los regímenes no percolantes, lo dificultan, o no garantizan un lavado completo del perfil. La temperatura controla la velocidad de las reacciones químicas, de manera que esta velocidad es mayor los periodos más cálidos que en los fríos.

Con respecto a los factores bióticos, la vegetación favorece a la meteorización del material originario. Además, tanto la vegetación como la fauna, y los microorganismos que habitan en el suelo, aportan materia orgánica al suelo, que después será progresivamente descompuesta e integrada en la composición de los horizontes del suelo (Porta et al., 1999). Actualmente, en el Monte Ezkaba predominan las coníferas (Suelos 1 y 3) y las frondosas (Suelo 3) (Figura 3). Mientras que la vegetación potencial sería de robledales de roble peloso, y carrascales y encinares (Figura 4).



FIGURA 3. Mapa de cultivo y aprovechamientos. Escala 1:30.000. Los puntos de interés edáfico (perfiles de suelo) se encuentran representados
en amarillo, y los puntos de interés histórico y cultural en azul claro.


FIGURA 4. Mapa de vegetación potencial. Escala 1:30.000. Los puntos de interés edáfico (perfiles de suelo) se encuentran representados en amarillo, y los puntos de interés histórico y cultural en azul claro.


El relieve determina cómo afecta el clima sobre el suelo. Por ejemplo, las laderas orientadas al sur reciben una mayor cantidad de radiación solar que las orientadas al norte, lo cual termina repercutiendo en la temperatura del suelo. Además, las laderas con pendientes pronunciadas son más vulnerables a la erosión, lo que conduciría a suelos menos profundos que los suelos localizados en laderas con menos pendiente.

Según el mapa de unidades litológicas (Figura 5), los suelos del Monte Ezkaba se han desarrollado sobre todo sobre margas (Suelo 1), o sobre calcarenitas y areniscas (Suelo 2 y 3) como material parental. Sin embargo, se observó que en campo el Suelo 3 se había desarrollado realmente sobre margas. Las margas generan suelos arcillosos con una gran capacidad de retención de agua, pero de baja permeabilidad. Las areniscas en cambio, generan suelos francos o franco arenosos con alta permeabilidad, que favorecen el lavado del perfil. Además, la composición de estos materiales tiene consecuencias en las características de los suelos que se forman sobre ellos. Por ejemplo, la presencia de carbonatos en el material parental tiende a generar suelos con cantidades más o menos importantes de carbonato cálcico en el perfil, según el clima. Cuando estos carbonatos están presentes, aportan un pH elevado al horizonte u horizontes donde se encuentran.


FIGURA 5. Mapa de unidades litológicas. Escala 1:30.000. Los puntos de interés edáfico (perfiles de suelo) se encuentran representados en amarillo, y los puntos de interés histórico y cultural en azul claro.


Por último, el tiempo permite que el resto de factores de formación actúen, y se desarrollen, en consecuencia, los procesos de formación del suelo.

Los procesos formadores serían aquellos fenómenos físicos, químicos y biológicos que se producen en el suelo, y que intervienen en la formación y desarrollo de este. Estos procesos pueden ser de adición o pérdida de ma-teriales al perfil, y de transformación o translocación de estos materiales dentro de él.

En el Monte Ezkaba destacan:

Adiciones de restos orgánicos debido a la caída de hojarasca del bosque y otra vegetación.

Transformaciones orgánicas debido al proceso de descomposición de los restos orgánicos:

  • Humificación: Formación de humus por la degradación microbiana de los restos orgánicos.
  • Mineralización: Formación de compuestos inorgánicos solubles y gaseosos por la actividad biológica.

Estructuración: Formación de agregados por la unión de las partículas del suelo, dando lugar así a la estructu-ra de los diferentes horizontes.

Calcificación: Movimiento de carbonato cálcico dentro del perfil del suelo (en suspensión), y su posterior acu-mulación en profundidad (precipitación) por la acción del agua (Translocación en solución).

Pérdida de componentes por acción del agua:

  • Lixiviación de carbonatos por lavado y pérdida progresiva por la parte inferior del
  • Erosión: Movimiento de las partículas de la parte más superficial del suelo ladera abajo, dando lugar a una pérdida de parte del perfil del suelo.

Los usos del suelo en zonas con pendiente (especialmente vulnerables a la degradación por erosión), pueden resultar en diferentes procesos de degradación, cuando modifican los factores que generan este proceso. Así, cambios en la cobertura vegetal, o en la capacidad de infiltración del suelo (que resulta en una mayor escorren-tía en los episodios de lluvia), pueden generar o acelerar los procesos erosivos. Por ejemplo, en ocasiones los usuarios de montaña no siguen las rutas previamente marcadas para la realización de senderismo o ciclismo de montaña, de manera que se terminan creando nuevas sendas. En estos nuevos caminos se produce la compactación el suelo, lo cual podría dificultar el crecimiento vegetal, aumentado en consecuencia la superficie compactada y libre de vegetación, y por tanto expuesta a la degradación del suelo. También, podrían ser vías preferenciales para el transcurso del agua de escorrentía, haciéndolos más vulnerables a la erosión del suelo. Para evitar esta degradación, lo ideal sería el uso únicamente de los caminos previamente marcados.

Erro Iriarte, B. (2024). Itinerario edafológico en el Monte Ezkaba. Universidad Pública de Navarra. “Trabajo Fin de Grado”.

Gobierno de Navarra (2023). Mapa de Cultivos y Aprovechamientos de Navarra 2023 [Conjunto de datos geoes-paciales]. IDENA – Infraestructura de Datos Espaciales de Navarra. https://idena.navarra.es/descargas/OCUPAC_ Pol_MCA_VE2023.zip

Gobierno de Navarra (2025). Ortofotografía de Navarra: hoja 115_4_EPSG25830_E25000_2025 [Ortofoto]. IDE-NA – Infraestructura de Datos Espaciales de Navarra. https://filescartografia.navarra.es/3_ORTOFOTOGRA-FIA/3_26_A%C3%91O_2025/3_26_3_EPSG25830_E25000_2025/

Gobierno de Navarra (s. f.). Mapa de vegetación potencial de Navarra (escala 1:25.000) [Conjunto de datos geoes-paciales]. IDENA – Infraestructura de Datos Espaciales de Navarra. https://idena.navarra.es/descargas/BIODIV_ Pol_VegPot25m.zip

Gobierno de Navarra (s. f.). Mapa geológico de Navarra 1:25.000: unidades litológicas [Conjunto de datos geoes-paciales]. IDENA – Infraestructura de Datos Espaciales de Navarra. https://idena.navarra.es/descargas/GEOLOG_ Pol_Litologia.zip

Porta, J., López-Acevedo, M. y Roquero, C. (1999). Edafología. Para la agricultura y el medio ambiente (2a ed.). Ediciones Mundi-Prensa.

Itinerario edáfico. Monte Ezkaba. Proyecto SOLPYR. © 2026 by Alberto Enrique, Beñat Erro, Isabel Gracia, Javier Eslava, Idoia Salvador, Rodrigo Anton, Isabel de Soto, Iñigo Virto is licensed under CC BY-NC-ND 4.0.

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