Monte Ezkaba

Navarra

326 m

326 m

Dificultad
Moderada

01:30 h

Perfiles del itinerario

Información técnica del recorrido

El Monte Ezkaba se sitúa al norte de la cuenca de Pamplona y al sur de los valles de Juslapeña y Ezcabarte. Debi-do a su cercanía a Pamplona, este monte recibe una gran presión de carácter lúdico y recreativo por actividades de senderismo, ciclismo de montaña o footing. Como puntos de interés histórico se encuentran el Fuerte de San Cristóbal, el Cementerio de las Botellas y el monumento a los huidos en la cima de este monte. Además, la Estatua del Sagrado Corazón como punto de interés religioso se sitúa en la cara sur del monte (Figura 1).

El itinerario del Monte Ezkaba comienza en Artica, continua por la cara sur del monte y finaliza en la cara norte. En este itinerario se han seleccionado tres puntos de interés edáfico: Perfil 1, Perfil 2, y Perfil 5. El Perfil 1 y 2 se localizan en la cara sur del monte, el primero próximo de Artica y el segundo próximo de Aizoáin. El Perfil 5 se localiza en la cara norte del monte, cerca del Fuerte de San Cristóbal (Figura 1). Las coordenadas (ETRS89 UTM Huso 30N) y la altitud de estos puntos se muestran en la Tabla 1. Este itinerario tiene una distancia total de 4.13 km y un desnivel positivo de 326 m (Figura 2). Además de tener una dificultad moderada y una duración apro-ximada de 1 hora y 30 minutos.

 

FIGURA 1

Ortofoto del Monte Ezkaba con el itinerario edáfico. Escala 1:30.000.

Los puntos de interés edáfico se encuentran representados en naranja, y los puntos de interés histórico y religioso en rosa.


TABLA 2

 

FIGURA 2

Perfil de elevación del itinerario del Monte Ezkaba.

El suelo del monte Ezkaba tiene un uso principalmente forestal, que permite en principio la protección del suelo frente factores externos. Pero también, tiene un uso recreativo. De hecho, existen rutas ya marcadas para realizar senderismo o ciclismo de montaña.

Además, este suelo tiene un uso cinegético. Sobre todo, por cazadores provenientes de los pueblos localizados en los valles de Juslapeña y Ezcabarte. Especialmente, para la caza de ejemplares de jabalí (Sus scrofa).

Información descriptiva del recorrido

La formación de suelo ocurre por la actuación de cinco factores formadores (clima, factores bióticos, relieve, material parental y tiempo) sobre el material originario.

El clima ejerce un control en las reacciones físicas, químicas y biológicas que se producen en el suelo, mediante la precipitación y temperatura como agentes climáticos que regulan la disponibilidad de agua y de energía. De hecho, la precipitación, además de aportar agua para el crecimiento de la vegetación y de otros organismos que actúan en abundantes reacciones químicas del suelo, es un agente de primer orden para la meteorización de los materiales geológicos. Además, el régimen hídrico del suelo determina en gran medida los procesos de formación del perfil. Así, los regímenes percolantes (que permiten el flujo del agua a través del perfil durante periodos relativamente largos), permiten el lavado de carbonatos y otras sustancias. Mientras que los regíme-nes no percolantes, lo dificultan, o no garantizan un lavado completo del perfil. La temperatura controla la velocidad de las reacciones químicas, de manera que esta velocidad es mayor los periodos más cálidos que en los fríos.

Con respecto a los factores bióticos, la vegetación favorece a la meteorización del material originario. Además, tanto la vegetación como la fauna, y los microorganismos que habitan en el suelo, aportan materia orgánica al suelo, que después será progresivamente descompuesta e integrada en la composición de los horizontes del suelo. Actualmente, en el Monte Ezkaba predominan las coníferas (Perfil 1 y 5) y las frondosas (Perfil 5) (Figura 3). Mientras que la vegetación potencial sería de robledales de roble peloso, y carrascales y encinares (Figura 4).

El relieve determina cómo afecta el clima sobre el suelo. Por ejemplo, las laderas orientadas al sur reciben una mayor cantidad de radiación solar que las orientadas al norte, lo cual termina repercutiendo en la temperatura del suelo. Además, las laderas con pendientes pronunciadas son más vulnerables a la erosión, lo que conduciría a suelos menos profundos que los suelos localizados en laderas con menos pendiente.

Según el mapa de unidades litológicas (Figura 5), los suelos del Monte Ezkaba se han desarrollado sobre todo sobre margas (Perfil 1), o sobre calcarenitas y areniscas (Perfil 2 y 5) como material parental. Sin embargo, se observó que en campo el Perfil 5 se había desarrollado realmente sobre margas. Las margas generan suelos arcillosos con una gran capacidad de retención de agua, pero de baja permeabilidad. Las areniscas en cambio, generan suelos francos o franco arenosos con alta permeabilidad, que favorecen el lavado del perfil. Además, la composición de estos materiales tiene consecuencias en las características de los suelos que se forman sobre ellos. Por ejemplo, la presencia de carbonatos en el material parental tiende a generar suelos con cantidades más o menos importantes de carbonato cálcico en el perfil, según el clima. Cuando estos carbonatos están presentes, aportan un pH elevado al horizonte u horizontes donde se encuentran.

Por último, el tiempo permite que el resto de factores de formación actúen, y se desarrollen, en consecuencia, los procesos de formación del suelo.

Los procesos formadores serían aquellos fenómenos físicos, químicos y biológicos que se producen en el suelo, y que intervienen en la formación y desarrollo de este. Estos procesos pueden ser de adición o pérdida de ma-teriales al perfil, y de transformación o translocación de estos materiales dentro de él.

En el Monte Ezkaba destacan:

Adiciones de restos orgánicos debido a la caída de hojarasca del bosque.

Transformaciones orgánicas debido al proceso de descomposición de los restos orgánicos:

  • Humificación: Formación de humus por neoformación microbiana y estabilización de minerales del
  • Mineralización: Formación de compuestos orgánicos solubles y gaseosos por

Estructuración: Formación de agregados por la unión de las partículas del suelo, dando lugar así a la estructura de los diferentes horizontes.

Calcificación: Movimiento de carbonato cálcico dentro del perfil (en suspensión), y su posterior acumulación en profundidad (precipitación) por la acción del agua (Translocación en solución).

Pérdida de componentes por acción del agua:

  • Lixiviación de carbonatos por lavado y pérdida progresiva por la parte inferior del
  • Erosión: Movimiento de las partículas de la parte más superficial del suelo ladera abajo, dando lugar a una pérdida de parte del perfil del suelo.

Los usos del suelo en zonas con pendiente (especialmente vulnerables a la degradación por erosión), pueden resultar en diferentes procesos de degradación, cuando modifican los factores que generan este proceso. Así, cambios en la cobertura vegetal, o en la capacidad de infiltración del suelo (que resulta en una mayor escorren-tía en los episodios de lluvia), pueden generar o acelerar los procesos erosivos. Por ejemplo, en ocasiones los usuarios de montaña no siguen las rutas previamente marcadas para la realización de senderismo o ciclismo de montaña, de manera que se terminan creando nuevas sendas. En estos nuevos caminos se produce la com-pactación el suelo, lo cual podría dificultar el crecimiento vegetal, aumentado en consecuencia la superficie compactada y libre de vegetación, y por tanto expuesta a la degradación del suelo. También, podrían ser vías preferenciales para el transcurso del agua de escorrentía, haciéndolos más vulnerables a la erosión del suelo. Para evitar esta degradación, lo ideal sería el uso únicamente de los caminos previamente marcados.